Vitrocerámica y placas de inducción

Desde hace unos años la vitrocerámica y las placas de inducción fueran ganando espacio en nuestras cocinas y aunque en la cocina profesional no son fáciles de encontrar se pueden logran grandes resultados con ellas. Las diferencias entre los modelos, cuanto a las funciones, no son muchas pero en la calidad y en el consumo energético se suelen notar. En el mercado vemos muchas opciones que van desde vitrocerámicas baratas y sencillas a placas de inducción con funciones extras y tecnología avanzada. Como todo, a la hora de comprar vuestro equipamiento hay que tener en cuenta nuestras necesidades y estudiar las opciones que tenemos a nuestra disposición.

"Siempre digo que no crea que sea un chef. Soy un cuenta cuentos."

jose andres
José Andrés

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Tipos de placas

Esta es la placa de toda la vida. Son llamadas “radiantes” porque irradian calor a través de una resistencia que produce el aumento de la temperatura. 

Esta energía se transmite al exterior calentando todo lo que este en contacto con la placa.

La ventaja de estas placas convencionales es que funcionan con cualquier tipo de recipiente.

Este tipo de placa tiene un funcionamiento diferente a la placa vitrocerámica tradicional. En su interior hay bobinas que generan campos magnéticos y es justamente esta tecnología la que no permite el funcionamiento de la placa con cualquier tipo de recipiente y es necesario recipientes especialmente diseñados.

Al colocar el recipiente especial sobre la placa, el metal entra en contacto con el campo magnético generando calor y como resultado tenemos una placa segura, rápida y eficiente.

Además de lo ya mencionado, las placas de inducción tienen muchas otras ventajas como por ejemplo; calienta más rápido, no quema otros tipos de materiales como utensilios de plástico y paños que pueden tocar la placa en algún momento, no quema líquidos vertidos sobre la placa facilitando la limpieza y consume menos energía eléctrica.

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